sábado, 13 de octubre de 2012

¡QUÉ SUSTO!

Tengo que contároslo, vaya mal rato que hemos pasado esta tarde con Pitufo, este es Pitufo, el gato de mis padres.


Cuando ha llegado la hora de comer y no ha salido de alguno de sus escondites han empezado a  sospechar ¿dónde está Pitufo?

Han buscado en cada uno de los recovecos que tanto les gustan a los gatos, y nada de nada.

Yo he vuelto a buscar y rebuscar, escaleras para arriba, escaleras para abajo, 2 veces he subido y he bajado andando 10 pisos, he dado una vuelta a la manzana, mirando por las puertas de los garajes y tras las persianas de las tiendas, en una plaza cercana por si estaba entre los matojos... y nada de nada.

¿Y qué podíamos hacer?, de momento hemos puesto un cartel cutre a mano en el patio, y en tan buena hora, no habían pasado ni 5 minutos, nos han llamado, el gato lo tenía una vecina, que lo ha encontrado en su rellano.

No sé si han sido los rezos de mi madre a San Antonio, la buena suerte o que, pero si gracias a la buena voluntad y el amor que justamente esta vecina tiene a los animales por fin PITUFO ha vuelto casa sano y salvo.


(Hoy Pitufo a compartido mesa y mantel con otros 5 gatos y 2 perros)

¡¡GRACIAS VECINA!!

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